ültimos cursos planificados: Sesiones grupales Trastornos de alimentación +info
Colaboramos con:
Sersanet

Cursos Realizados:
·Curso del niño herido:
+info
·Taller de Necesidades:
+info

Próximos cursos:
. Corralón "Taller: El camino hacia el cambio"
. Sesiones grupales de trastornos de alimentación
+info

Archivo mensual: junio 2012

Aquí os presentamos las últimas reflexiones a modo de breve diálogo, entre  el teólogo brasileño Leonardo Boff y el Dalai lama

“En el intervalo de una mesa redonda sobre religión y paz entre los pueblos, en la cual participaba el Dalai Lama y Leonardo Boff, maliciosamente, mas también con interés

teológico, le preguntó:

“Santidad, cuál es la mejor religión?”

-> Sigue leyendo:  Descárgate el Powerpoint

Sopa de pollo para el alma de Jack Canfield | Mark Victor Hansen
Libro recomendado para este verano del 2012 - Sopa de Pollo para el Alma«Sopa de pollo para el alma» es un libro que ha originado un auténtico fenómeno de renovación espiritual en todo el mundo. Es entre muchos libros una gran obra que en muchas ocasiones nos ilumina el día con las experiencias, anécdotas e historias que en él se plasman, es realmente muy agradable de leer, los autores de esta obra dedicaron mucho de su tiempo para realizar las cientos de entrevistas a una gran diversidad de personas de todo tipo y niveles sociales, solo por exponer la vivencia de estas gentes que pudiesen servir de apoyo o luz para otros que no fuesen capaces de ver que sus vidas pueden ser muy provechosas aun cuando padezcan de alguna discapacidad o desgracia, que en el mundo hay mucha gente que no sé sabe si por desgracia o porque así debía ser, son seres con muchas discapacidades, más sin embargo, son capaces de superarlos y no solo superarlos, sino sobresalir, incluso más de lo que haría un ser humano que literalmente tuviese todas sus capacidades y partes en sus respectivos lugares. Sopa de pollo para el Alma es un gran regalo, una inspiración para seguir adelante, este libro nunca dejará de ser útil, siempre debe ser considerado como una herramienta para levantar el alma y fortalecer el espíritu. El ser humano es como un cofre que tiene más tesoros escondidos de los que realmente puede darse cuenta por sí mismo, en ocasiones el mismo hombre no puede ver lo que tiene hasta que le sucede algo que lo lleva al límite, por eso es que se dice que hay muchos que no saben ver lo que tienen y muy pocos capaces de entender lo que tienen. La naturaleza del hombre es maravillosa en sí, solo que el hombre mismo muchas veces se eclipsa a sí mismo de esa hermosa realidad. Una de las virtudes más significativas que como seres humanos poseemos es la de amar, este es el ingrediente que nos hace magnánimos, las historias escritas de Sopa de Pollo para el Alma no son simples palabras, son enseñanzas de los más sabios, aquellos a quienes la vida no les sonríe de la misma forma que otros.

El libro Gente tóxica forma parte de una colección de cuatro textos escritos para la editorial Vergara.

Ver más

gente tóxicaEn más de una ocasión, todos hemos tenido que interactuar con personas conflictivas.

A las personas que nos complican la vida, Stamateas las llama “gente tóxica”. El libro se hace algunas preguntas fundamentales a la hora de interactuar con ellas: ¿Qué hacer con personas con características tóxicas? ¿Cómo establezco límites para evitar ser lastimado? ¿Qué hago para evitar que dichas personas penetren en mi círculo íntimo? ¿Cómo logro interactuar con ellas para no ser dañado?

Personalidades tóxicas hay en todos lados

Stamateas va describiendo una a una las distintas personalidades tóxicas con las cuales eventualmente nos podríamos encontrar o en las que nos podemos llegar a convertir.

El asunto es que debemos aprender a actuar de tal modo que no caigamos en las redes de la toxicidad de dichas personas o comportarnos de esa misma forma.

Diversas personalidades tóxicas

En la contratapa del libro se presentan a manera de ilustración las 13 personalidades tóxicas de las cuales habla el texto.

  • “Si lees este libro, deberás atenerte a las consecuencias”. Un mete-culpas (capítulo 1).
  • “¡Qué buen libro, Stamateas! (¡Ojalá nadie te lo compre!)”. Un envidioso (cap. 2).
  • “Nada nuevo… muy sencillo… no va a andar”. Un descalificador (cap. 3).
  • “Soberana estupidez”. Un agresivo verbal (cap. 4).
  • “Lo estábamos esperando, la humanidad necesitaba un libro así”. Un falso (cap. 5).
  • “Me dolió mucho lo que escribió este hombre… Si lo cruzo por la calle lo piso”. Un psicópata (cap. 6).
  • “Yo lo leí hasta la mitad”. Un mediocre (cap. 7).
  • “Me dijeron de buena fuente que la página 74 es copia fiel de lo que escribió su tío”. Un chismoso (cap. 8).
  • “No leerás este libro porque así lo digo yo”. Un autoritario (cap. 9).
  • “Me gustaría leerlo, pero no sé… me da bronca… pero es posible”. Un neurótico (cap. 10).
  • “Mi amor, ¿por qué no me dijiste que este libro ya había salido? Te lo hubiese regalado para nuestro aniversario, pero bueno… ¡te perdiste la sorpresa!” Un manipulador (cap. 11).
  • “¡Impresionante! Veo que el autor siguió mis consejos, pero le falta un poco para alcanzarme”. Un orgulloso (cap. 12).
  • “Muchas páginas… medio largo… la letra es pequeña”. Un quejoso (cap. 13).

La realidad de la relación interpersonal

La verdad es que hay gente que nos complica la existencia. Invaden nuestra privacidad, son quejosos, pretenden manipularnos, nos meten culpas, son autoritarios, mediocres o agresivos.

No es sencillo interactuar con personas tóxicas, especialmente cuando nos han enseñado que debemos ser tolerantes, que la religión nos exige ser “buenos” con todo el mundo, que tenemos que aprender a callar y otras ideas similares, que también son parte del mensaje tóxico con el que tenemos que crecer.

Aprender a distanciarnos de personas que no quieren cambiar y que nos dañan es una tarea necesaria, para tener una mente sana y vivir de manera más libre.

Aprender de estas actitudes, nos puede ayudar a evaluar nuestra propia conducta para entender cómo en algún momento podemos volvernos tóxicos con los demás.

El poder del diálogo interno:

Sobre la dependencia se ha escrito mucho desde diferentes aspectos. No se puede negar que todos experimentamos el afecto, las emociones y los sentimientos, dependiendo de la manera cómo nos comportamos. Cuando esto se manifiesta da origen a la dependencia que llamamos emocional, que si no se sabe manejar, puede originar serios problemas que pueden dar paso a desequilibrios físicos y psíquicos, si la dependencia afectiva no se ha podido controlar.
La Dependencia Emocional es un trastorno de la personalidad enmarcado dentro de las dependencias afectivas. Sin embargo, para otros autores, se trata de un trastorno adictivo, en el que el objeto que provoca la adicción es la relación de pareja, y su objetivo es llenar un vacío en el sujeto que la padece. Se relaciona con las emociones y la capacidad/calidad para establecer vínculos significativos con otras personas.
La dependencia emocional es un patrón crónico de necesidades emocionales insatisfechas desde la infancia que ahora de adultos buscamos satisfacer, mediante relaciones interpersonales muy estrechas.
El dependiente emocional continuamente se encuentra sufriendo graves necesidades emocionales, principalmente de falta de afecto. No espera o busca cariño porque nunca lo ha recibido y tampoco por esa misma razón esta capacitado para darlo. Simplemente se apega a alguien que idealiza. Su deficiente autoestima le provoca fascinación al encontrar una persona tremendamente segura de sí misma, con cierto nivel de éxito o capacidades, a veces más supuestas que reales. Entiende el amor como “apego”, enganche, sumisión, admiración a la otra persona y no como un intercambio recíproco de afecto
Necesitan excesivamente la aprobación los demás.
 Por supuesto, a medida que el vínculo es más relevante la necesidad es mayor, pero también hay cierta preocupación por “caer bien” incluso a desconocidos. Este es uno de los rasgos más molestos en estas personas, motivo frecuente de enfados y rupturas. La necesidad de la pareja (o del amigo, hijo …) es realmente una dependencia como se produce en las adicciones, lo que genera que el otro sujeto se sienta con frecuencia invadido o absorbido. El dependiente emocional quiere disponer continuamente de la presencia de la otra persona como si estuviera “enganchado” a ella.
Generalmente adoptan posiciones subordinadas a las relaciones, que se pueden calificar de “relaciones asimétricas”. Su papel se basa en complacer el inagotable narcisismo de sus parejas, pero lo asumen siempre que sirva para preservar la relación. Esta característica ha sido muy estudiada en la investigación sobre la personalidad conducen al dependiente emocional a una continua y progresiva degradación.
Esta subordinación es un medio, y no un fin. Es importante diferenciar la subordinación altruista, que puede darse en personalidades abnegadas o en codependiente, de la egoísta, que es la que aparece aquí. Los dependientes emocionales dan para recibir por su terrible anhelo de mantener la relación, como el jugador patológico gasta todos sus ahorros por la irresistible necesidad de continuar jugando.

Sus relaciones no llenan el vacío emocional que sufren, pero sí lo atenúan. Las parejas que forman suelen ser tan insatisfactorias como patológicas porque no se produce un intercambio recíproco de afecto, responsable del incremento de la autoestima y de la calidad de vida de sus componentes. Sin embargo, estas personas están tan poco acostumbradas a amar y a ser queridas que no esperan cariño de su pareja, simplemente se enganchan obsesivamente a ella y persisten en la relación por muy frustrante que sea. La rotura les supone un auténtico trauma, pero sus deseos de tener una relación son tan grandes que una vez han empezado a recuperar buscan otra con el mismo ímpetu. A pesar de lo patológico e insatisfactorio de este tipo de relaciones, el trauma que supone la ruptura es verdaderamente devastador, y constituye a menudo el acontecimiento precipitante de episodios depresivos mayores.
Presentan cierto déficit de habilidades sociales. Su baja autoestima y constante necesidad de agradar impide que desarrollen una adecuada asertividad. Además, si su demanda de atención hacia otra persona llega a ciertos límites, pueden manifestarse sin importar.
La relación conduce a una continua y progresiva degradación: Soporta desprecios, maltrato físico o emocional y humillaciones. No recibe verdadero afecto, sus propios gustos e intereses son relegados a un segundo plano.
Vive preocupado por caer bien, incluso a personas que ve por primera vez o desconocidos, se empeña en lucir una buena apariencia. Expresa de distinta manera sus demandas de atención y afecto: haciendo regalos o favores que no le piden, preocupándose y estando pendientes de los demás, etc.

El objetivo del taller es la toma de conciencia de algunos aspectos de nuestra vida que estamos obviando.

Por encima de todo pretendemos que empeceis un camino de escucha de vosotros mismos para llegar a un mayor autoconocimiento, para trabajar con el “darse cuenta”, pero sobretodo para que empeceis a sentir.

El mini taller que os proponemos consiste en un aprendizaje personal a través de la escucha del cuerpo para la detección de vuestras necesidades y la toma de conciencia de las dificultades para satisfacerlas (resistencias).

Hablaremos de:

Definición de necesidad, detección de las mismas y las resistencias.

Diferecia entre deseo y necesidad

¿Que sucede con lo no expresado? Somatización y Memoria celular.

Bloqueos emocionales

Asuntos inconclusos

Incremento de la autoconciencia. El darse cuenta.

Se trata de trabajar con nuestro cuerpo en una búsqueda del autoconocimiento para ganar en calidad de vida. Desde el saber es desde donde se puede empezar a trabajar.